Crónica de Bellas Artes
Lo bello del arte El nublado domingo 17 de septiembre, fui con mis padres al Museo de Bellas Artes en Recoleta. Eran, más o menos, las cuatro de la tarde y, tengo que admitir, que tenía muchas expectativas con respecto a el, jamás había ido y soy muy fanática del arte en general. Pero, es cierto que también, hay algo en la pintura y dibujo que no me apasiona para nada. Amo actuar, cantar, bailar, escribir, leer, la fotografía, la cinematografía, el teatro, la música. No me gusta ni dibujar ni pintar, y consecuentemente, no me entusiasma mirar cuadros tampoco. De todos modos, no me quería cerrar ante esa idea, porque justamente, nunca había ido a este museo. Mi experiencia hasta ese momento con el poco conocimiento de pintura, es que mis cuadros favoritos son los de paisajes y los más abstractos, casi psicodélicos. Un cuadro demasiado detallado, te cuenta demasiado, no hay mucho que interpretar. Mientras menos detallado, más abiertas son las posibilidades. Cuando entré al edificio...